Naomi Osaka abrió su participación en el US Open 2026 con una victoria exigente y un guiño directo a la cultura de la NBA: acudió a la pista con un look inspirado en Allen Iverson, la leyenda de los Philadelphia 76ers que marcó una generación con su estilo dentro y fuera de la cancha.

Victoria en dos tie-break

La tenista japonesa, bicampeona del torneo neoyorquino, superó a Anastasia Zakharova por 7-6 (6) y 7-6 (3) en un duelo de primera ronda disputado a última hora en el Arthur Ashe Stadium. El encuentro se decidió en ambos sets en el desempate, en una noche que obligó a Osaka a exprimir su concentración hasta el último punto.

Tras el partido, la ex número uno del mundo reconoció lo exigente que había sido el choque y el esfuerzo necesario para cerrarlo en dos mangas sin ceder un set.

Un tributo visible a Iverson

El detalle que más llamó la atención no fue solo el resultado. Osaka compitió con trenzas, una cinta en la frente, una manga en el codo y otra en el brazo, una combinación que remite al estilo icónico de Iverson en su etapa con los Sixers.

La elección no fue casual: la tenista quiso rendir homenaje a uno de los referentes más reconocibles del baloncesto moderno, un jugador que transformó la imagen del escolta en la liga y cuya influencia sigue trascendiendo más allá de la NBA.

El legado de The Answer sigue vivo

Para la audiencia del baloncesto, el gesto conecta dos universos deportivos distintos bajo un mismo lenguaje visual. Iverson no solo fue MVP y máximo anotador de la NBA; su estética —la actitud, la ropa, la forma de moverse— se convirtió en parte del ADN cultural de la liga.

Que una estrella del tenis elija ese referente en una de las grandes citas de su calendario demuestra hasta qué punto el legado de Allen Iverson permanece vigente décadas después de su explosión en Filadelfia.

La victoria ante Zakharova y el homenaje visual a Iverson fueron recogidos por TalkBasket y ClutchPoints.