El Hapoel Tel Aviv inicia la temporada 2026/27 de la Turkish Airlines EuroLeague con una plantilla amplia y un proyecto que ha tocado varios ejes en el mercado estival. El club confirma su presencia en la máxima competición continental con un bloque que mezcla continuidad local, experiencia internacional y movimientos relevantes en la retaguardia y en la dirección de juego.
La renovación no ha sido marginal. Se han producido salidas de peso —Johnathan Motley y Chris Jones hacia el Crvena Zvezda Meridianbet Belgrade, Collin Malcolm al Anadolu Efes Istanbul, Kessler Edwards al Virtus Bologna y Yam Madar al Maccabi Rapyd Tel Aviv— y también bajas por fin de contrato de Bruno Caboclo y Levi Randolph. En el otro sentido, el Hapoel ha incorporado a Tomas Satoransky desde el Barça, a Zach LeDay desde el EA7 Emporio Armani Milan, a Khadeen Carrington y Frédéric Bourdillon como fichajes libres, y ha recuperado a Tamir Blatt desde el Maccabi Rapyd Tel Aviv. La plantilla actual supera los veinte jugadores, con dorsales asignados desde la API oficial de la competición.
La identidad del equipo apunta a un backcourt de alto nivel y a una profundidad notable en el perímetro. Vasilije Micic y Tomas Satoransky concentran la dirección de juego; Tamir Blatt aporta continuidad y vínculo con el baloncesto israelí. En el exterior, Amir Coffey, Antonio Blakeney, Elijah Bryant y Khadeen Carrington ofrecen alternativas ofensivas, mientras Zach LeDay, Tomer Ginat y Oz Blayzer refuerzan el juego interior. La presencia de canteranos y jugadores locales —Bar Timor, Guy Palatin, Itay Segev— mantiene el componente nacional exigido en la Euroliga.
llega como referencia en la creación tras su experiencia en la élite europea. Su capacidad para organizar, buscar el tiro propio y distribuir en situaciones de alta presión encaja con un Hapoel que necesitará ritmo y claridad desde el primer minuto.
aporta lectura de partido y veteranía en competiciones de máximo nivel. Su llegada desde el Barça refuerza la credibilidad del proyecto y eleva el estándar de ejecución en los momentos decisivos de la temporada regular.
completa un trío de bases con arraigo en la escena israelí. Su regreso desde el Maccabi Rapyd Tel Aviv refuerza el ADN local del club y añade una opción adicional de pase y liderazgo en transición.
Los riesgos son evidentes en una plantilla tan extensa. La integración de múltiples bases y escoltas exigirá definir rotaciones estables; la ausencia de datos consolidados de la temporada anterior en Layup Nation impide medir con precisión el punto de partida competitivo del equipo. Además, el calendario inicial no perdona: Real Madrid, Panathinaikos BC y Anadolu Efes Istanbul aparecen entre los primeros rivales, lo que pondrá a prueba la cohesión del grupo desde octubre.
En términos editoriales, el Hapoel Tel Aviv parte como candidato a pelear por puestos intermedios en la tabla regular si consigue convertir su talento en continuidad. No hay base estadística interna de la 2025/26 para proyectar un récord concreto; el análisis apunta, con cautela, a un equipo capaz de competir fuera de casa y de sostener su fortaleza en Tel Aviv, con margen para aspirar al play-in si el backcourt rinde al nivel que su cartel sugiere.
El arranque oficial está fijado para el 24 de septiembre de 2026 ante el FC Bayern Munich en casa (19:00 UTC). Le seguirán visitas al Crvena Zvezda Meridianbet Belgrade el 29 de septiembre, el duelo ante el Real Madrid en Tel Aviv el 1 de octubre, el desplazamiento a Valencia Basket el 8 de octubre, el choque con Besiktas Istanbul en casa el 14 de octubre, la visita al Panathinaikos BC el 16 de octubre, el partido contra Virtus Bologna el 21 de octubre y el enfrentamiento con Anadolu Efes Istanbul el 28 de octubre. Es un bloque inicial exigente que definirá pronto el tono de la campaña.