Stephen Curry ha dejado claro que su proyecto pasa por retirarse vistiendo la camiseta de los Golden State Warriors. El base reconoció que no plantea buscar otro destino y que quiere cerrar su carrera en la Franquicia de la Bahía, en línea con lo que ya había avanzado la dirección deportiva del club en las últimas semanas.

Extensión máxima sobre la mesa

Curry cumplió los requisitos para firmar una extensión máxima de dos temporadas por 136,7 millones de dólares. La franquicia ha dejado la iniciativa en manos del jugador para decidir el calendario y los términos del acuerdo, con la intención de que las conversaciones contractuales no distraigan la preparación de la NBA 2026/27.

El propio Curry desvinculó el tema del contrato del arranque de su decimoctava temporada en la liga. Indicó que el acuerdo se cerrará «en el momento adecuado» y que su prioridad inmediata es concentrarse en el trabajo de pretemporada con los Warriors, según recogió RealGM — Basketball Wiretap.

Sin movimientos en el horizonte

El general manager Mike Dunleavy declaró que Curry quiere ganar y culminar su carrera en Golden State, y aseguró que no se han planteado conversaciones de traspaso pese a la especulación habitual en torno a las estrellas veteranas. CBS Sports — NBA matizó que conciliar ambición de títulos y cierre de etapa en un mismo club no siempre marchan al mismo ritmo.

Un veterano en plena pretemporada

Curry llega a su año 18 con la mirada puesta en mantener a Golden State entre los contendientes de la Conferencia Oeste. El base admitió que convivir con molestias en la rodilla —apodada como «rodilla de corredor»— será parte de su nueva normalidad tras disputar solo 43 partidos la temporada pasada, pero insistió en que su objetivo competitivo no cambia.

De confirmarse la extensión, el acuerdo marcaría el tramo final de una de las trayectorias más influyentes de la liga reciente y blindaría la continuidad de la franquicia en torno a su máximo referente ofensivo.