Trey Kaufman-Renn ha obtenido una orden de restricción temporal que le concede una sexta temporada de elegibilidad en la NCAA, lo que le abre la puerta a regresar al baloncesto universitario pese a haber sido elegido en la segunda ronda del Draft 2026 de la NBA. La medida, publicada por RealGM — Basketball Wiretap y TalkBasket, confirma que el juez autorizó el año adicional mientras se resuelve su impugnación a la norma de cinco años de elegibilidad.

Una resolución judicial que reabre la vía universitaria

El ala-pívot ha desarrollado toda su etapa universitaria en Purdue, donde pasó cinco cursos, incluido un primer año como redshirt en 2021-22, y disputó 147 partidos en las cuatro temporadas siguientes como jugador activo. Su reclamación sostiene que aún dispone de un año elegible bajo la normativa vigente, argumento que el tribunal ha respaldado de forma cautelar con la orden temporal.

La decisión no resuelve el fondo del litigio contra la NCAA, pero le permite entrenar, inscribirse y competir bajo elegibilidad universitaria mientras la causa sigue su curso. Ese encuadre cautelar explica el carácter inusual del caso: un jugador ya drafteado que busca agotar un último año en el circuito colegial sin perder su proyección profesional.

Situación contractual con Minnesota Timberwolves

Minnesota Timberwolves seleccionó al interior de 2,06 metros con el número 59 del Draft 2026 y, según lo detallado por las mismas informaciones, mantuvo una postura favorable a su deseo de volver a la NCAA. La franquicia no llegó a firmarle un contrato NBA oficial y, en este escenario, conservaría sus derechos de draft mientras el jugador explora la temporada extra.

El paso por la Liga de Verano, con cinco partidos disputados, se cerró sin acuerdo profesional, lo que deja abierta la vía del retorno universitario sin ruptura contractual. El respaldo organizativo, descrito en ambas cobertures, sitúa el movimiento como una pausa pactada en su transición al profesionalismo y no como una desvinculación.

De confirmarse la elegibilidad definitiva, el caso establecería un precedente relevante para la gestión de elegibilidad extendida y la retención de derechos de draft en situaciones de litigio académico-deportivo.