Punto de partida
Olympiacos BC afronta la temporada 2026/27 de la Turkish Airlines EuroLeague con una renovación profunda de plantilla. El club del Pireo mantiene el eje competitivo que le ha sostenido en los últimos ejercicios — con Sasha Vezenkov y Tyler Dorsey como referencias ofensivas — pero el verano ha alterado el mapa del vestuario: salidas relevantes en la dirección de juego y en el juego interior, y llegadas pensadas para reforzar la creación, el rebote y la versatilidad defensiva.
La competición arranca el 24 de septiembre y el calendario inicial sitúa al equipo en un tramo exigente, casi en exclusiva fuera de casa. Sin datos consolidados de clasificación de la pasada campaña en esta ficha, el análisis se apoya en el movimiento de mercado confirmado y en el rendimiento individual documentado de los jugadores clave.
Cambios y plantilla
El verano ha sido movido. Thomas Walkup completó su salida hacia Dubai Basketball, mientras que Saben Lee fichó por Zalgiris Kaunas, Moustapha Fall se trasladó a Panathinaikos BC y Alec Peters firmó por EA7 Emporio Armani Milan. También finalizaron contrato Keenan Evans, Kostas Antetokounmpo, Shaquielle Mckissic y Monte Morris.
En el sentido contrario, Olympiacos incorporó a Jean Montero desde Valencia Basket, Codi Miller-McIntyre desde Crvena Zvezda Meridianbet Belgrade, Tyrique Jones desde Partizan Mozzart Bet Belgrade y Mbaye Ndiaye desde LDLC ASVEL Villeurbanne. El canterano Nikolaos Plotas se integra en la estructura del primer equipo.
La plantilla actual combina experiencia euroleague — Vezenkov, Dorsey, Nikola Milutinov, Kostas Papanikolaou, Evan Fournier, Donta Hall — con perfiles más jóvenes o recién llegados al club. En la dirección de juego conviven Cory Joseph, Miller-McIntyre y Montero; en el perímetro, Dorsey, Fournier, Larentzakis, Ward y Netzipoglou; y en la pintura, Milutinov, Hall, Jones y Ndiaye.
Olympiacos BC presenta una de las plantillas más renovadas de la Euroliga para este ciclo. El club del Pireo ha movido piezas en todas las líneas, pero conserva el binomio Vezenkov-Dorsey como columna ofensiva y añade talento joven en la creación y el juego interior.
La pregunta inmediata es si el nuevo entramado logrará la continuidad que el proyecto exige en una competición donde el margen de error es mínimo desde la primera jornada.
Identidad y fortalezas
El ADN del equipo sigue apoyándose en un baloncesto físico, intenso en el rebote y con capacidad de castigar desde el perímetro cuando el espaciado es correcto. Vezenkov encarna esa dualidad: en la Euroliga 2025-26 promedió 19,0 puntos, 6,4 rebotes y 1,3 asistencias en 39 partidos, confirmando su estatus de referencia en la liga.
Dorsey aportó 15,9 puntos, 2,3 rebotes y 2,6 asistencias en 43 encuentros en el mismo certamen. Su continuidad en el club — con negociación contractual pendiente según ha trascendido — mantiene viva una de las amenazas exteriores más fiables del roster.
La incorporación de Montero introduce un base con experiencia reciente en Euroliga: 14,4 puntos, 3,0 rebotes y 4,8 asistencias en 38 partidos con Valencia la pasada temporada. Su lectura del juego y capacidad de penetración pueden aliviar la presión sobre Joseph y Miller-McIntyre en la organización.
En el interior, Jones llega tras una etapa en Partizan y Ndiaye aporta movilidad y rebote tras su paso por ASVEL. Donta Hall, con actividad reciente en competición internacional, añade presencia bajo los aros. Milutinov sigue siendo el pivote de confianza en rotaciones largas.
El bloque griego — Papanikolaou, Larentzakis y Netzipoglou — conserva peso en la identidad local del club, un factor siempre relevante en el ambiente del Peace and Friendship Stadium.
Riesgos
La principal incógnita es la estabilidad en la dirección de juego. La salida de Walkup deja un vacío de liderazgo y experiencia que no se cubre con un único nombre, sino con una combinación de Joseph, Miller-McIntyre y Montero que aún debe demostrar química en partido oficial.
La rotación interior es amplia pero heterogénea: Hall, Jones, Ndiaye y Milutinov ofrecen perfiles distintos, y el entrenador deberá encontrar parejas defensivas coherentes ante equipos con quintetos largos. La pérdida de Fall y Peters reduce continuidad en un puesto donde el rebote posicional fue determinante en fases clave de temporadas anteriores.
El calendario inicial, con seis de los primeros ocho partidos como visitante, castiga cualquier arranque lento. Además, la situación contractual de Dorsey introduce una variable externa al rendimiento puro: un jugador clave cuya permanencia a medio plazo no está cerrada.
Expectativas y pronóstico razonado
Análisis editorial: Olympiacos parte con aspiraciones de estar en la zona alta de la tabla regular, pero el grado de renovación obliga a ser prudentes en el corto plazo. Si Vezenkov mantiene su nivel y la base encuentra ritmo antes de octubre, el techo del proyecto sigue siendo ambicioso: pelear por las primeras posiciones y entrar en playoffs con ventaja de campo.
Análisis editorial: Un escenario más conservador situaría al equipo en la mitad superior de la clasificación, asumiendo que la integración de los fichajes y la nueva distribución de minutos requerirá varias jornadas. En ese marco, la regularidad defensiva y el rebote serán los termómetros más fiables para medir si la reconstrucción va por delante o por detrás del calendario.
Análisis editorial: La Final Four no debería fijarse como mínimo exigible en septiembre, pero tampoco como techo inalcanzable si el bloque interior y la dirección de juego responden. Olympiacos tiene talento suficiente para aspirar a más; le falta, sobre el papel, la continuidad que solo confirman los resultados.
Primeros partidos
La EuroLeague 2026/27 arranca para Olympiacos el 24 de septiembre en el Buesa Arena ante Kosner Baskonia. Cuatro días después visitará el Zalgirio Arena de Zalgiris Kaunas (29 de septiembre) y el 1 de octubre se medirá al Virtus Bologna en la Unipol Arena.
El primer compromiso en casa llega el 9 de octubre contra Anadolu Efes Istanbul. Antes de mediados de mes, el calendario incluye visitas a Valencia Basket (13 de octubre), Barça (16 de octubre), Besiktas Istanbul (28 de octubre) y duelos en el Pireo ante Fenerbahce Beko Istanbul (23 de octubre).
El tramo inicial será un examen real de madurez para una plantilla que necesita empezar a construir identidad colectiva desde el primer salto de balón.