Anadolu Efes Istanbul afronta la temporada 2026/27 de la Turkish Airlines EuroLeague con una renovación profunda de su núcleo. El club turco, históricamente entre los contendientes del continente, ha reconfigurado su plantilla tras una ventana de mercado que supuso la salida de piezas clave y la incorporación de perfiles con experiencia en la máxima competición europea. Sin datos consolidados de la campaña anterior disponibles en el registro, el punto de partida de este ciclo es, ante todo, el proyecto deportivo que se estrena en septiembre.
El movimiento más determinante del verano fue la llegada de Mike James desde AS Monaco Basket. El base estadounidense, con 16,4 puntos y 6,5 asistencias de media en Euroliga la pasada temporada, asume el rol de organizador principal de un equipo que perdió a Shane Larkin, traspasado al Fenerbahce Beko Istanbul. James no solo aporta capacidad anotadora, sino también la experiencia de liderar un ataque de élite en la competición.
En el frente interior, Dario Saric regresa al baloncesto europeo de máximo nivel tras su paso por la NBA y el parón competitivo. El croata, que promedió 15,7 puntos, 7,1 rebotes y 4,5 asistencias con Croacia en el Mundial FIBA 2026/27, aporta versatilidad ofensiva y lectura de juego en la zona alta. Su incorporación eleva el techo creativo del equipo en transición y en sistemas de movimiento sin balón.
La rotación de pívots también cambió de rostro. Bruno Fernando llegó desde el Real Madrid, donde promedió 7,8 puntos y 4,3 rebotes en 37 partidos de Euroliga 2025-26. El angolano aporta físico, protección del aro y capacidad de finalizar cerca de la pintura. Complementa a Georgios Papagiannis, Brice Dessert y Kai Jones en una zona que busca equilibrio entre intimidación defensiva y movilidad.
El resto de incorporaciones refuerzan la profundidad: Matthew Strazel (9,2 puntos y 3,9 asistencias de media en Euroliga con Mónaco), Daron Russell, Collin Malcolm desde Hapoel Tel Aviv, Santi Yusta y el joven Darius Karutasu. Por el lado de las salidas, además de Larkin y Nick Weiler-Babb (Crvena Zvezda), finalizaron contrato Rodrigue Beaubois, Rolands Smits, Cole Swider, Sehmus Hazer y Vincent Poirier. La plantilla actual cuenta con 19 jugadores inscritos.
La identidad de este Efes apunta a un baloncesto de ritmo controlado con transiciones rápidas cuando el rival lo permita. James y Strazel configuran un dúo de bases con visión y capacidad de penetración; Saric, Cordinier, Malcolm y Yusta ofrecen versatilidad en el perímetro; y la línea interior combina movilidad (Fernando, Jones) con presencia bajo los aros (Papagiannis, Dessert). Los jugadores turcos —Fenemen, Yildizli, Mutaf, Osmani y Yilmaz— aportan continuidad doméstica y conocimiento del entorno.
Las fortalezas del proyecto residen en la experiencia de James en situaciones de alta presión, la versatilidad ofensiva de Saric y la profundidad de rotación en las posiciones 2-4. El equipo puede generar ventaja en pick-and-roll, buscar desajustes con Saric como facilitador desde el cuatro y alternar ritmos gracias a la banca perimetral.
Los riesgos son evidentes. La pérdida de Larkin, referente durante años en Estambul, exige un periodo de adaptación colectiva. La integración de tantas piezas nuevas en un calendario exigente desde el primer día puede generar inconsistencia, especialmente en defensa y en la comunicación de sistemas. La dependencia ofensiva de James, con 37 años, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del rendimiento a lo largo de los 38 partidos de fase regular. Además, la competencia en la parte alta de la tabla europea no concede margen de error.
Desde el análisis editorial, Anadolu Efes Istanbul parte como candidato a pelear por puestos de playoffs, aunque alcanzar el podio o repetir sus mejores campañas dependerá de la velocidad de acoplamiento del grupo. Un escenario razonable sitúa al equipo entre las posiciones 6 y 10 de la fase regular, con capacidad de ascender si la defensa interior encuentra continuidad y Strazel asume un rol de segundo conductor fiable. Superar el play-in y acceder a cuartos de final sería un resultado satisfactorio para un proyecto en fase de consolidación.
El arranque no perdona. El 24 de septiembre visita el Palau Blaugrana del Barça, uno de los favoritos al título. Cuatro días después recibe al Real Madrid, equipo del que acaba de incorporar a Fernando, en un duelo directo que servirá de termómetro. La tercera jornada le lleva a Belgrado ante Crvena Zvezda, y el 9 de octubre visita el OAKA del Olympiacos BC. En la quinta fecha, el 14 de octubre, recibe al FC Bayern Munich en casa. Cuatro de los cinco primeros rivales fueron playoffs la temporada anterior: un examen inmediato para medir el nivel real de este Efes renovado.